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Red de conservación de la Biodiversidad
en República Dominicana

Biodiversidad y agua en República Dominicana

Aguas del Parque Nacional La Humeadora (República Dominicana). Juan Lamacho (PRONATURA)

Este año la República Dominicana está viviendo una de sus peores sequías de los últimos 20 años: muchos de los embalses que abastecen a las principales poblaciones de la isla se siguen encontrando bajo mínimos. Según los expertos la sequía es similar a la ocurrida en 1994 debido también al fenómeno "El Niño" y en la actualidad se ve acentuada por el Cambio Climático.



 

Pez muerto por la sequíaEn muchas ciudades las restricciones de agua son moneda corriente y es habitual ver carteles de aviso de corte de agua. La falta de este preciado líquido está afectando también de forma directa la producción de alimentos, puesto que una de las medidas que se han tomado para enfrentar esta crisis es la de limitar el suministro de agua de riego para agricultura. 



 

Según datos del Ministerios de Agricultura, la sequía que afecta a República Dominicana ha provocado ya la pérdida de alrededor de 200 mil quintales de arroz en la línea noroeste. Este cultivo, base de la alimentación en nuestro país, necesita grandes cantidades de agua para su producción óptima.



 

Pequeña cascada en la Reserva Científica Loma Guaconejo (Nagua- República Dominicana)Todo ello nos lleva a reflexionar sobre las causas profundas de una sequía como la que vive actualmente nuestro país y de su relación con la conservación de la biodiversidad y la preservación de nuestros ecosistemas críticos. 



 

Según el INAPA, el 30% del agua que se consume en esta nación caribeña procede de las presas y el resto de las corrientes superficiales y subterráneas. Sin embargo, no podemos olvidar que los verdaderos productores de agua son nuestros bosques y humedales. Por ello, las cabeceras principales de los ríos más importantes de nuestro país se encuentran en nuestras áreas protegidas.

 

Los bosques y humedales cumplen una función muy importante como ‘captadores’ y ‘almacenadores’ de agua, mitigando las inundaciones en periodos de fuertes lluvias y garantizando un flujo constante de agua durante las estaciones de sequías, principalmente cuando están ubicadas en las cabeceras de las cuencas. Por esta razón, conservar nuestras áreas protegidas y los ecosistemas que albergan es tarea fundamental para nuestra supervivencia.

 

Loma deforestada en República DominicanaNo podemos seguir viviendo como si los recursos naturales de los que disponemos fueran infinitos, sobretodo en un país isleño como el nuestro. Fuegos provocados, tala indiscriminada de bosques, extracciones de materiales en las cuencas de los ríos, vertidos químicos, contaminación…son sólo algunas de las amenazas que incrementan la vulnerabilidad de nuestro país ante fenómenos como El Niño o el Cambio Climático.

 

Debemos tener presente que de todas las crisis sociales y naturales que vamos a afrontar los seres humanos, la de los recursos hídricos es la que más afecta a nuestra propia supervivencia y a la del planeta.

 

Aguas en la Reserva Privada el Zorzal (San Francisco de Macorís - República Dominicana).Por esta razón queremos destacar el trabajo que vienen realizando desde hace años muchas organizaciones de nuestro país por la conservación de la biodiversidad y de los ecosistemas críticos gracias al apoyo de organizaciones como el Fondo de Alianzas para Ecosistemas Críticos (CEPF). PRONATURA, CAD, FLQE, SODIN, INTEC, Grupo Jaragua, SOH Conservación, FJDG, Consejo Interinstitucional del Constanza, IDDI son algunas de las organizaciones que forman parte de nuestra Red y que se han propuesto conservar nuestro patrimonio natural y todos los servicios ambientales que nos proporciona.



 

El Parque Nacional Montaña La Humeadora produce el 70% del agua que consume Santo Domingo. La Sierra de Bahoruco y la de Neiba producen el agua que alimenta al Sur de nuestra isla. Los ríos que nacen en el Parque Nacional Valle Nuevo alimentan los campos del Cibao. Las Reservas Científicas Loma Quita Espuela, Loma Guaconejo, Salcedoa y la Reserva privada el Zorzal producen el agua que alimenta a las poblaciones del Cibao Oriental y riegan sus arrozales… Sin estos ecosistemas tan variopintos que van desde el bosque nublado al pinar, del bosque latifoliado al manglar, pasando por el bosque seco y los humedales, nuestra isla no dispondría de estas fábricas productoras de agua esenciales para nuestra supervivencia.





Agua y biodiversidad están unidas de forma intrínseca. Conservemos nuestros ecosistemas para que podamos seguir beneficiando de todos los servicios ambientales que nos brindan y disfrutando de una buena calidad de vida.

 

 

Por: Cristina Iglesias